domingo, 4 de septiembre de 2011

Cartas de mi a mi.

Un día te levantas con una sonrisa sin saber por qué, con esa cara de idiota y cantando canciones que nisiquiera te gustan, pero no puedes evitarlo, te sientes bien y eres feliz, algo llama tu atención y hace que vuelvan a revolotear esas mariposas que te hacen cosquillas desde la planta del pie hasta el estómago.
Es entonces cuando empiezas a pensar que quizá todo lo que sufriste en su día te haya servido de algo.
Puede que ese duro y largo camino que has pasado sola aguantándote en pie, al final resultará ser beneficioso, habrá merecido la pena de una forma u otra, pero sabes que ya nada podrá volver a dolerte como te dolía antes, volveras a sonreír como lo solías hacer, y volveras a reír con fuerzas y con ganas, no serán risas vacías...
Recuperarás las ganas de vivir cada segundo como si fuera el último, volverás a pintarte para ir más mona como lo solías hacer: recuerda que te encantaba cuidarte e ir siempre perfecta.
Volverás a dejar a un lado el chandal, las zapatillas de deporte y la tristeza, y volverás a enfundarte tus tacones, como chica presumida que siempre fuiste. Dime, ¿por qué dejaste que te quitaran tu amor propio? Al final resulta que tuviste suerte y lo recuperaste, y poco a poco vuelves a ser la misma chica.
La que no puede llevar un pelo fuera de su sitio "por si acaso" te lo cruzas, la que no utiliza una sonrisa como una máscara, la utiliza porque la siente de verdad y quiere sonreír, la que se pasa horas cantando y bailando canciones alegres y lo hace todo con ganas, nunca triste ni dejada, y has de agradecérselo a la pequeña estrellita que un día se cruzó en tu camino, porque sin él, nunca habrías vuelto a ser tú.

lunes, 22 de agosto de 2011

Él, en su infierno, me enamoró...

Acuérdate de mi en cada noche que pases abrazado a tu almohada, pensando que huele a mi. Acuérdate de mi en las noches que no puedas dormir sin mis caricias llenas de cariño y de ternura. Acuérdate de lo mucho que te quise, corazón, de lo importante que fuiste para mí y de que te dí mi corazón de niña imprudente e indecisa, de chica orgullosa, fuerte y débil a la vez. Acuérdate de lo que un día tuviste y de lo que ahora te queda; compáralo y piensa si aún te sigue mereciendo la pena ser así. Dime entonces, ¿qué tiene ella que no tenga yo? ¿es porque tiene la belleza que no tengo yo? ¿es porque te gustan sus caricias y las mías no? Piensa, ella nunca te querrá como te quise yo, pero a mi me querrán incluso más de lo que me quisiste tú. Siempre serás una espinita más en mi pobre corazón, me cuesta mucho acostumbrarme a seguir sin ti, pero ¿por qué seguir así, mi amor? No nos sirve de nada esta batalla que nos mata por dentro y nos quema por fuera, no te pido nada más, simplemente que te acuerdes de mí, intentar olvidarme sería recordarme de nuevo. Nadie te trató como yo, nadie aguantó tempestades por ti como lo hice yo, nadie se cortó las alas voluntariamente por ti y nadie lo volverá a hacer nunca... a pesar de todo fuimos tan felices...Pero recuerda, amor, las veces que te hice llorar de alegría, las veces que te saqué una sonrisa en los malos momentos, las veces en que nos convertimos cómplices de un amor puro y clandestino. Háblame de las noches que pasarás recordándome otra vez, llorándo mi ausencia y maldiciendo que nunca más seguiremos el mismo sendero de colores primaverales y eco de risas, de mi risa. Dile adiós a cada beso, a cada gesto de ternura, a cada caricia, a cada palabra alentadora, a cada suspiro que te regalé... Quizá fue mala suerte, siempre creímos que el Destino nos quiso ver juntos, pero en realidad, el Destino solo quería putearnos, por lo visto... si no te tenía, vida mía, para mi era el fin... pero, al parecer, sigue habiendo vida después de todo... Me recordarás cada vez que se abra otra cicatriz en tu ya usado corazón, te acordarás de mi y de las demás.... en cambio, yo solo me acordaré de ti, que dejaste la primera cicatriz en mi corazón y hoy día sigues echándole limón, quemándo a fuego tu nombre...Me cuesta tanto acostumbrarme a seguir sin ti... te quise tanto, corazón...

domingo, 21 de agosto de 2011

¿A dónde fue el pasado que no volverá? ¿A dónde fue tu risa que me hacia volar? ¿Dónde quedo la llave de nuestra ilusión? ¿A dónde la alegria de tu corazón?

Y se va, como todo se va... como el agua del río hacia el mar.
El tiempo que paso y no supe ver, las horas que ya no quieren volver. ¿Dónde estan... dónde estan corazón? Los días que sabíamos amar, la brisa que llegaba desde el mar
¿A dónde fue tu cara de felicidad? ¿A dónde estan los besos que supimos dar? ¿Dónde quedo el pasado que no volverá? ¿Los días que vivimos en cualquier lugar? y se va... como todo se va... como el agua del río hacia el mar.

Y se va como todo se va.




lunes, 15 de agosto de 2011

En fin...

Y apareciste tú de nuevo, desordenándome otra vez los pensamientos, dándome esas falsas alas para volar con las que creo poder escapar y luego me doy la misma hostia de siempre.
Sabes? El ser humano es el único animal capaz de tropezar dos veces (o más) con la misma piedra, al parecer por puro egoísmo. Si, lo reconozco, soy una egoísta al querer lo que no tengo y no saber apreciar lo que tengo, me doy cuenta de las cosas cuando es demasiado tarde y me arrepiento durante años. Quizá pida demasiado, o piense que la vida es demasiado injusta... pero si estoy en lo cierto y la vida es una injustucia, si tú en realidad no eres para mi... dime entonces, ¿por qué coño te conocí?

miércoles, 10 de agosto de 2011

Hoy no, tristeza… hoy no. Y me da igual que aporrees tan fuerte la puerta que termines por echarla abajo. Me da igual que apedrees las ventanas de mi casa, y me dan igual tus mil y un mensajes en el contestador. Hoy no es el día, hoy no es nuestro día. Hoy no podemos discutir, ni gritarnos hasta desgarrarnos las gargantas. No pienso sentirme culpable, ni insistirte, ni llenarme las tripas de odio. No quiero darte explicaciones y pelear para que las creas… Hoy elevo mi amor propio a su máximo exponente y te hago invisible. ¿No te das cuenta?.Sí, tristeza… puedes marcharte bien lejos por los aires si yo lo quiero así. Querida tristeza, que te den, pero bien dado.


¿Sabes cuál es el truco de los valientes? No decir nunca que tienen miedo.

viernes, 5 de agosto de 2011

L.I.B.E.R.T.A.D

No hay forma de escapar de las cadenas del progreso, no hay modo de olvidar que somos cómplices de ello. Si pudiésemos girar y darnos cuenta de su empeño por intentar borrar todos los recuerdos bellos...
Y pensamos solo en el futuro y el presente no es más que una transición que hemos de atravesa sin más, perder mi libetad, poder soñar como el niño quien me hace crecer...
Quizás toque esperar, pero la espera tendrá fruto; quizás toque llorar, pero las lágrimas serán por fin destellos de nuestra opinión, no dejaré que manipulen la razón de ser y sentir la libertad, poder querer como el niño que un día fuí. Atravesar sin más, poder volar, poder soñar,como el niño que fuí. Perder mi libertad por no cambiar mi ideal de vivir.

Las cosas, quizás, puede que cambien...

Hoy me levanté con una sonrisa en la cara, al fin y al cabo me la merecía después de todo este tiempo envuelta en un mar de lágrimas diario, de puñales que rasgaban mi piel de forma breve, pero dolorosa, puñales que me envolvían y me pinchaban, como si se tratara de alambre de espinos...
Harta ya de esta situación, he decidido pasar por alto todo lo que me fastidie y lo que me provoque esas rabietas de niña chica, porque parece que es lo único que buscas... JODER!
Igual que todos...
Estoy harta de todos aquellos que no valoran a una mujer por sus cualidades, si no por su exterior, y harta de que traten a una como un muñeco de novedad (de esos que usas solo los tres primeros días...), he decidido mandarlo todo a tomar por culo, pasar de todo olímpicamente, pero eso si, con una sonrisa en la cara todos los días, aunque me cueste forzarla, me compensa ver la cara de idiotas que se quedan sorprendidos al no saber el motivo de mi felicidad... me hace sentir tan orgullosa de mi misma!
Al fin y al cabo he encontrado mi apollo, puede que a la larga se convierta en un sapo más, de esos que preferiría no haber besado, pero de momento es mi gran apollo y el se alegra de verme, al fin, feliz otra vez, haciendo la mudanza, dejando las cosas viejas de mi corazón en un triste y deshabitado desván de mi cabeza; dejando espacio así, para muchas cosas nuevas más que poder guardar en mi corazón. :)